Mí 1ª obra: La niña del pañuelo rojo.

niña-miedo

14 de Diciembre de 1966.

Noche fría y tormentosa la que están pasando Fernando y su familia, en sus vacaciones de navidad. Alquilaron para 4 días una casa rural en plena Sierra Norte de Sevilla, en un lugar en el que ni si quiera quiero nombrar…

El día 10 llegaron a dicha casa, felizmente, Fernando, su mujer Cristina y sus hijas Paula de 8 años de edad y la recién adoptada Madeleine de 6.

Decidieron adoptar a Madeleine, porque ellos creían que era lo mejor para Paula, Paula era una niña feliz, siempre iba canturreando por ahí y pegando brincos.

Un día Paula se tuvo que quedar con sus abuelos, Isabel y Antonio, sus padres fueron a una comida de empresa a Azuaga, un pueblo de Badajoz… de vuelta cruzando la Sierra norte de Sevilla, con destino a casa de Isabel y Antonio, para recoger a Paula, a Fernando se le fue el coche, el motivo solo él lo sabe, tuvieron un accidente en el que Fernando milagrosamente salió ileso, solo con tres rasguños en la espalda (Triada), cuya cicatriz conservará hasta su muerte y Cristina… Cristina fue la peor parada, pasó 4 meses en coma, una rama de un árbol atravesó su estómago, quedando a pocos centímetros de sus costillas, pero Cristina jamás podría tener hijos, algo que con las heridas que tenía los médicos no se podían explicar cómo le afecto esas heridas a su fertilidad.

Durante esos 4 meses de coma de Cristina, Fernando solo sabía, estar al lado de su mujer.

Paula permanecía con sus abuelos, y noche tras noche tenía la misma pesadilla, una niña con rasgos nórdicos, estatura baja y vestida con un vestido negro, que solo hacia maximizar más si cabe su pálida cara, se le aparecía a los pies de la cama, y la miraba fijamente, con las manos llenas de sangre, sin mediar palabra alguna los ojos de este ser, se volvían blancos totalmente, y empezaba a llorar sangre, le arañaba un pie, y Paula se despertaba cada noche a las 2 de la mañana con su pie arañado. Mucha casualidad, que a esa misma hora, les ocurriera el accidente a sus padres…

A partir de aquí Paula cambió por completo, pasó de ser una niña feliz a ser una niña muy reservada, siempre con la cabeza baja y sola quería alejarse de los demás.

Un año más tarde, cuando Cristina estaba recuperada de sus heridas y Fernando, solo con su cicatriz de Triada, ambos conversando en su casa a escondidas de Paula, que estaba en su cuarto mirando fijamente su peluche, decidieron que lo mejor para Paula, sería darle una hermanita, pero debido a la infertilidad de Cristina, decidieron adoptar.

Tres meses más tarde de la decisión, llegó a su casa Madeleine, una niña Sueca de 5 años y medio de edad, sabía español perfectamente y tenía una piel blanca y suave y un cabello rubio.

Paula y ella se hicieron muy amigas, como si se conociesen de antes, no les hacía falta entablar conversación, solo con la mirada se entendían.

Meses más tarde, Fernando decidió llevar a su familia, a una casa rural en la Sierra Norte de Sevilla, para Fernando y Cristina era un duro palo pasar por ese lugar, el lugar donde tuvieron el accidente, pero querían superar ese mal trago lo antes posible y pasar unos buenos días con su familia. Desde el día 10 hasta el día 14 estuvieron en la casa, pero allí empezó a ocurrir algo extraño,  Madeleine, empezó a volverse como Paula, una niña reservada y callada, solo sabía mirar su pañuelo de tela, de color rojo, el cual nadie sabía de donde lo había sacado.

El mismo día 14 a las 21:30, decidieron abandonar la Casa y partir hasta su piso, los padres preocupados por sus hijas decidieron poner una canción por el camino, que ellas siempre tarareaban juntas. Bajo la sorpresa de los padres, las dos niñas empezaron a tararear felizmente la canción, todos iban muy felices, los padres ni se daban cuenta de que estaban a punto de llegar al lugar donde casi pierden la vida, de buenas a primeras Paula pegó un grito estremecedor, diabólico, no parecía que saliera de ella, los padres asustados miran a los asientos de atrás, y ven que solo esta Paula, Madeleine había desaparecido, al volver la mirada para el volante, una niña, con los rasgos de Madeleine, con un vestido negro y un pañuelo rojo, parada en medio de la carretera, hizo que el padre pegara un volantazo y cayeran por el barranco.

Al día siguiente, la Guardia Civil, solo encontró el coche hecho un amasijo de hierros y el cuerpo de Cristina y Fernando, irreconocibles, unos metros más adelante se encontraba el cuerpo de Paula, ileso, sorprendentemente, pero muerto, con un pañuelo rojo en su mano.

De Madeleine, solo se supo, que tenía 2500 años, pero conservaba el cuerpo de niña que tenía, su nombre verdadero era Tunrida, diabla de los países escandinavos y fue la causante de ambos accidente que tuvo esa familia, ambos de la misma manera, pero la diferencia es que en el segundo ella consiguió su propósito.

@serkakymRbb

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