Los niños ven espíritus

Muchos niños nacen con la capacidad de ver y oír a los fantasmas. Pero con el paso del tiempo en la vida del niño, parece que pierde la capacidad de comunicarse con el “más allá”. Hay muchas razones por las que los niños comienzan a perder estas habilidades. Una de las principales razones del porque muchos niños pierden esta capacidad de ver y escuchar a los espíritus, es debido a que no hablan de estas cosas con sus padres u otros familiares, por el miedo de que se les diga que todo es fruto de su imaginación.

Pero esto no parece ser un problema para Jadon Billington y su hermana Lucy, quienes hablan regularmente con más de 10 espíritus y entidades en el último año en su casa de Cheshire, Inglaterra, incluyendo a su propia abuela fallecida. Y aunque su madre Pam Billington no pueda ver a estas entidades, ella afirma que sus hijos hablan con los espíritus como si fueran parte de la familia.

Los niños “psíquicos” que ven y hablan con los espíritus

Jadon, de diez años, dice que el habla habitualmente con los espíritus de una pareja estadounidense llamados Sam y Simon Crease, además de un ángel llamado Michael, mientras que su hermana Lucy de ocho años, se comunica con el espíritu de una chica joven llamada Rose. Y Pam lo tiene absolutamente claro, sus hijos se comunican con el más allá:

“Todo empezó hace un par de años, cuando Jadon me dijo que había “recibido la visita” de un ángel por la noche. Al principio no le hice caso, ya que pensé que era fruto de su imaginación hiperactiva. Pero comencé a preocuparme cuando Lucy me dijo que escuchaba a personas que no veía. Después de dudar de ellos, ahora lo tengo claro, la capacidad que ellos tienen es un regalo. No es ninguna broma, realmente creo que mis hijos pueden hablar con los espíritus”, dijo Pam Billington a los medios de comunicación.

Al parecer, los fenómenos paranormales comenzaron en 2011 en la antigua casa de los Billington en Manchester, donde los niños dijeron que podían ver a fantasmas viviendo entre ellos. En marzo de este año, la familia se mudó a una nueva casa en Sandbach, Cheshire, pero a lo contrario de lo que pensaron, las entidades continuaron apareciendo. Pam tiene otra hija llamada Emily de 14 años, y en principio ella no podía ni ver ni hablar con los espíritus, pero después de tener un encuentro cercano con el más allá, ella cree firmemente en lo que dicen sus hermanos pequeños:

“Parece una locura, pero desde entonces he sido capaz de experimentar algo increíble. Una noche estaba viendo la televisión y le pregunte a Jadon que si realmente los espíritus estaban presentes en ese momento le pidiera a uno de ellos que tirara de mi pantalón. Jadon lo preguntó, y pasados unos segundos sentí algo en mi pierna y vi con mis propios ojos como mis pantalones se estaban moviendo. Ellos también hicieron que la televisión se difuminase cuando Jadon le preguntó a uno de ellos”, explicó Emily.

Pam explica que hay que vivir todas estas experiencias para entenderlo. La madre de los niños también quiso dejar claro de que ella era una escéptica, hasta que le pasó esto con sus hijos. Otro de los puntos que quiso dejar claro es que ella nunca ha enseñado nada sobre la existencia de los fantasmas y que no ha influido a la hora de que tenga esta capacidad psíquica.

Contactos con el mas allá

Entre las entidades que vistan habitualmente a los niños se encuentra la pareja estadounidense llamada Sam y Simon Crease, un ángel llamado Michael, una joven llamada Rose, además de una aparición fantasmal en el jardín del vecino, que creen que es el espíritu de una mujer que falleció recientemente.

Jadon dice que solía tener problemas para dormir porque siempre sentía como si alguien le observaba. Se despertaba por la noche y se encontraba con la entidad mirándole. Pero con el tiempo ha aprendido a comunicarse con ellos. Pero en el caso Lucy es un poco más complejo, ya que admitió que aún se asusta por las “travesuras nocturnas” de las entidades. Y aunque Lucy se ha acostumbrado a sus presencias, dijo que no le gustaba.

Algunos expertos creen que cuando nacen los niños, estos están mas cerca del “otro lado”, por lo que pueden ver más fácilmente los espíritus. A medida que el niño crece, el factor sociológico “obliga” al niño a dejar de verlos perdiendo la capacidad de comunicarse con el “más allá”.

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Fantasmas del Museo Reina Sofía de Madrid.

Decenas de hechos paranormales denunciados por sus funcionarios han hecho que el Museo Reina Sofía sea uno de los lugares más misteriosos de Madrid. Su historia comienza a finales del siglo XVIII, cuando es construido por José Hermosilla y Francisco Sabatini para cumplir las funciones de Hospital General. Allí murieron miles de personas que fueron enterradas en su subsuelo. Así, empezaron a surgir multitud de historias sobre el hospital: todas las noches, los espíritus de los fallecidos invitaban a los enfermos a formar parte de una legión de almas errantes.

El hospital general contaba con una capacidad de 18.000 personas. Hubo una época en la que murieron muchas personas ingresadas en este hospital por peste y epidemias, que tuvieron que ser enterradas en su subsuelo. Estos hechos hizo que surgieran las historias de fantasmas que anunciaban la muerte a los que agonizaban.

El hospital dejó de funcionar en el año 1965, estuvo 20 años abandonado hasta que la academia de san Fernando y la dirección general de bellas artes pidieran al gobierno su conservación y que los declarase edificio historico-artistico. En 1982 se decide destinar el edificio a el museo de Arte Moderno Reina Sofía.

En la remodelación del edificio se encontró restos de esqueletos, cadenas, grilletes y material de hospital. En 1990 se hizo la segunda remodelación del edificio, esta vez encontraron tres monjas momificadas enterradas en la antigua capilla del hospital. Curiosamente las tres momias siguen enterradas debajo de la puerta principal del museo. En 1992 se coloco en este museo el cuadro del Guernica. Meses después empezaron los sucesos extraños: puertas que se abren y se cierran solas, alarmas que se activan solas, voces y gritos en salas vacías. Algunos funcionarios se tomaron a broma el fantasma del museo, al que llamaron Ataulfo. Una noche se entretuvieron invocando al fantasma con la ouija, Ataulfo predijo el futuro a unos de los vigilantes: “- dentro de unos días vas a tener una gran desgracia, prepárate” Días después un familiar muy cercano murió en un accidente de tráfico. Algunos lo achacaron a la casualidad, otros no querían seguir trabajando en el museo y pidieron el traslado.

cars--644x362Técnicos en parapsicología visitaron el museo. Una médium afirmó que el fantasma existe y que se trata de un sacerdote que murió torturado durante la guerra civil. Otros dicen que el fantasma se trata de Picasso, que no está conforme con el traslado de su obra a un hospital convertido en museo, el caso es que para muchos funcionarios del museo Ataúlfo existe y provoca fenómenos extraños. La última denuncia, Un ex-vigilante del Museo Reina Sofía pedía que acabasen con “las molestias y perturbaciones” que provoca Ataúlfo, el fantasma de la citada pinacoteca. El denunciante que había solicitado la baja “por culpa de los espíritus”, dice sufrir nerviosismo, sudores y mareos, y reclama que se practique un exorcismo en el museo para acabar con Ataúlfo. En la denuncia se explica que, entre los años 1993 y 1995, acreditados parapsicólogos llevaron a cabo una serie de investigaciones en el Reina Sofía. Durante las mismas, unos funcionarios aseguraron haber visto una procesión de monjas del siglo pasado en el interior de la pinacoteca y varios vigilantes solicitaron el traslado porque “vieron cosas raras y oyeron voces del más allá”. La Consejería de Medio Ambiente ha resuelto finalmente que “carece de competencias sobre fenómenos paranormales”.

Padre Gabriele Amorth (Exorcista)

Es un sacerdote italiano y conocido exorcista de la diócesis de Roma.

Fue ordenado sacerdote católico en 1954 y se convirtió en exorcista oficial en junio de 1986, bajo la dirección de Candido Amantini. Es miembro de la Sociedad de San Pablo, la congregación fundada por Santiago Alberione en 1914.

En 1986 hizo su primer exorcismo bajo la tutela del padre Candido Amantini y en octubre de 2000 (según su libro), señaló haber realizado personalmente alrededor de 50.000 exorcismos, que iban desde “unos minutos” a “varias horas” de duración. Lo que significa que realizó un promedio de aproximadamente diez exorcismos al día durante su carrera hasta el año 2000.

En marzo de 2010, afirmó que la cifra aumentó a 70 000. Gabriele Amorth fundó la Asociación Internacional de Exorcistas en 1990 y fue presidente hasta su retiro a los 75 años de edad, en el año 2000. Actualmente ha sido declarado presidente honorario de por vida de la asociación.

Situaciones vividas por el padre Amorth:

El interior de la iglesia de la Inmaculada Concepción está débilmente iluminado. El sacerdote entra, acompañado por tres diáconos, a una sala contigua; allí les esperan tres ayudantes: tres señoras de cierta edad y aspecto jovial. La puerta se cierra y, poco después, empieza a oírse un murmullo; de vez en cuando se aprecia la voz del padre Amorth. De repente, un grito obscenamente intenso. El murmullo se hace más alto. Otro grito: «¡Maledetto!»  («¡Maldito!»). Es una voz de mujer. Al cabo de un rato, una de las mujeres sale y se lava las manos. Sonríe, como si en la habitación a sus espaldas no ocurriera nada, no se oyeran gritos, rugidos salvajes y sollozos. «¡Yo te maldigo!», se oye también; luego otra vez al padre Amorth preguntando: «¿Cuál es tu nombre?».Un lamento gutural se transforma en un grito agudo. «¡Dime tu nombre! ¿Es Asgaroth?».

En la sala de espera aguarda Tonino con sus padres. Viven en un barrio humilde de Roma y tienen un problema: los muebles de su casa se mueven. «Ocurre por la noche, y se ven sombras de encapuchados», dice su madre. Su marido y su hijo Tonino permanecen en silencio. «Pasen, por favor», les dice Don Gabriele. A sus espaldas se ve una pequeña sala con un viejo sillón, unas sillas y, en el centro, una camilla. A su alrededor ya están sentadas las tres ayudantes con sus rosarios en la mano. Hablan de las rebajas, tan tranquilas. Junto a ellas, tres diáconos jóvenes y fornidos. «Lo primero que hago es preguntarle al demonio cuál es su nombre. A menudo no quiere decirlo, pues se vuelve más vulnerable. No hay que hacerle nunca preguntas estúpidas. Sólo preguntas directamente relacionadas con la curación del poseído. Así, que, primero el nombre; luego el día de entrada en el cuerpo, los motivos y quién lo envía», explica el exorcista.

Tonino ya está tumbado en la camilla. Una mujer sostiene la cabeza y uno de los diáconos le coge la mano. Los padres permanecen de pie. El exorcista rocía al joven con agua bendita. «Renuncia, Tonino, al satanismo, a la brujería, a los demonios, a los echadores de cartas», comienza. Tonino lleva pendientes en las orejas: dos puntas de acero. Don Gabriele traza varias veces la señal de la cruz sobre la frente del joven, luego lo golpea con la yema de los dedos. «¿Cómo te llamas?», pregunta, y acerca su oreja a los labios de Tonino. No hay respuesta. A Tonino se le ve inquieto. Esto no mola nada, ni siquiera a un chaval de 17 años del extrarradio de la capital italiana. «Con la ayuda de don Cándido, con la ayuda de Juan Pablo II, con la ayuda de la Inmaculada Virgen María, libera a Tonino», repite una y otra vez el Padre Amorth mientras golpea la frente del joven. El chico suda, arruga el rostro como si algo empezara a dolerle, agita las piernas. «Libera a Tonino, libera a Tonino». Su cuerpo empieza a rebelarse, el torso se comba hacia arriba. La ayudante más robusta se sienta sobre sus muslos. Otra sostiene una servilleta por si el joven empieza a escupir o vomitar. El ambiente empieza a cargarse.

Pero Tonino no escupe, sólo cierra los ojos con fuerza durante un momento, y todo termina. Los presentes rezan un Avemaría. Tonino también, para alivio de sus padres y los religiosos presentes. «Bueno, ¿te sientes mejor?»,pregunta el exorcista. Tonino asiente. «Un exorcista puede ayudarte, pero sólo tú puedes sanarte. Tienes que rezar todos los días», le aconseja el padre Amorth, y le entrega una lista de diez oraciones. «¿Y qué hacemos con los muebles que se mueven, padre?», pregunta la madre de Tonino. «El agua bendita suele ser de ayuda. Un par de gotas en cada rincón de la casa», responde. La mujer sostiene con fuerza la mano del Padre Amorth; luego le da 20 euros. «Para los pobres», dice el Padre: su labor es gratuita.

«No estoy a salvo»

gabrieleppamorth050608.jpg«No, por supuesto que no estoy a salvo del diablo. Todo el mundo es vulnerable», aclara el sacerdote. «Incluso Madre Teresa fue exorcizada en sus últimos años. Y otros santos también. El diablo es muy inteligente. Ha conservado la inteligencia del ángel que fue», agrega.«Puede ser, por ejemplo, que alguien de su trabajo sienta envidia de usted y le lance una maldición. Usted enfermará. El origen del 90 por ciento de los casos que trato es, precisamente, una maldición. El resto se debe a la pertenencia a sectas satánicas, a haber tomado parte en sesiones de espiritismo o practicar la magia. Si usted vive en consonancia con Dios, al diablo le resultará mucho más difícil llevar a cabo la posesión»,continúa.

«El Papa apoya a los exorcistas», añade. «Sin embargo, las sectas satánicas proliferan», se lamenta. Y con semblante serio, agrega: «El diablo trabaja en todas partes. Está en Fátima, en Lourdes, y con toda seguridad también actúa en el Vaticano, en el centro mismo del cristianismo».

70.000 exorcismos

Sigue llevando la sotana con 33 botones. El padre Amorth es uno de los mayores expertos en el diablo. A sus 85 años de edad ha realizado más de 70.000 exorcismos. «Ojalá no tuviese vecinos tan quisquillosos. Todo sería más sencillo. Se quejaban de alteración al orden público, de los gritos…, claro. Pero es que en los casos más difíciles son inevitables. Por suerte, un amigo me ha dejado un local. Tengo también cinco o seis ayudantes, por si alguien se pone violento. Además, allí sí que pueden gritar». Habla, claro, de los poseídos por el diablo. Para el padre Amorth, Satanás no es una metáfora. «Soy el único exorcista que trabaja siete días a la semana, desde la mañana hasta la tarde, incluidas Nochebuena y Semana Santa», asegura. Todos los martes y viernes a partir de las nueve de la mañana aguarda en su consulta. Y no le falta trabajo: «¿Ve mi agenda? Está llena para los próximos dos meses».

Los casos de Hitler y Stalin 

El padre Gabriele Amorth ya se dedicaba a luchar contra el mal antes de hacerse exorcista. Combatió a los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. A los 18 años se unió a los partisanos. Su nombre de guerra era Alberto. Tras la caída del régimen fascista, Giulio Andreotti intentó llevarlo a la política, pero al final decidió hacerse sacerdote. «Por supuesto que existe el mal en la política, incluso es frecuente. Al diablo le gusta adueñarse de aquellos que ocupan cargos de responsabilidad, empresarios, políticos. Hitler y Stalin estuvieron poseídos. ¿Por qué lo sé? Porque mataron a millones de personas. El Evangelio dice: Por los frutos los conoceréis. Desgraciadamente, un exorcismo no habría bastado con ellos, pues estaban convencidos de lo que hacían. No se puede decir que fuera una posesión en el sentido estricto de la palabra, más bien se trataba de una aceptación total y voluntaria de las sugerencias del diablo», aclara. El padre asegura que, tras 70.000 casos, no es capaz de reconocer a un demonio de un vistazo.

El exorcismo de Marta al completo (en video) por el padre Antonio Fortea

El caso de Marta representa un ejemplo de posesión demoníaca enormemente difícil de tratar. En él, más de cuarenta demonios tomaron parte. El Padre Antonio Fortea, quien es el mayor exorcista de España y una autoridad mundial en el ámbito de la Demonología, se encargó de este largo exorcismo que duró desde el 2002 hasta el 2008

El edificio maldito de Tres Forques (Valencia)

fincamaldita-478x283En Valencia existe uno de los edificios con más muertes de España, con un número de 7 extraños fallecimientos desde 1969. Se sitúa en el número 1 de la calle Tres Forques, en tiempos pasados el 78 de la calle Cuenca. Los vecinos pese a mostrarse reacios a las entrevistas han contado casos paranormales.

Este edificio fue construido durante la época franquista, en 1957, el mismo año que el río Túria se desborda en Valencia y mata a 400 personas en la zona donde se construyó el edificio Tres Forques.

Si nos fijamos en el edificio veremos que tiene una forma extraña. La escalera interior del edificio tiene una estructura triangular que no presenta ninguna otra casa de la zona y que no se suele ser común en ningún edificio.

  • El 1 de noviembre de 1968,  la famosa vedette Gracia Imperioal acabar de cenar con su ex pareja, ambos sintieron un dolor intenso y cayeron muertos.  Al día siguiente encontraron los cuerpos y la causa de la muerte fue una intoxicación de gas.
  • Tiempo después, otro vecino del edificio con problemas mentales, el cuñado de Mercedes Viana (la dueña del Mogambo Club y 11 pisos de la finca), falleció al caer o arrojarse por el hueco de la escalera.
  • Un joven de 18 años. Murió en su domicilio en el octavo piso tras consumir presuntamente drogas cuando celebraba su cumpleaños con sus amigos. Sus padres no estaban en casa.
  • Uno de los niños de una vivienda estaba saltando en la cama, ubicada cerca de la ventana, y en uno de los saltos se precipitó al vacío. Al intentar alcanzarlo, su hermana corrió la misma suerte.
  • Uno de los vecinos de la puerta 10, mató presuntamente a una prostituta y escondió el cadáver en el trastero del edificio. El homicida, de 40 años y con antecedentes policiales, fue detenido unos 10 minutos después por la Policía Nacional en el centro de la ciudad. El sospechoso llevaba la ropa manchada de sangre y un cuchillo cuando fue apresado en la calle Balmes.

Los vecinos que se han prestado a entrevistas hablan sobre pasos, sombras, bajadas de temperatura, sonidos, animales inquietos y sensación de que alguien los observa.

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La Reencarnación.

Además de que la reencarnación se menciona en algunas religiones, se han registrado casos que hacen suponer que un alma podría haber pasado a un cuerpo nuevo.

Antojos

En algunas partes de Asia, cuando muere una persona, sus familiares le ponen una marca sobre el cuerpo -frecuentemente usando hollín- con la esperanza de que su alma se reencarne en la misma familia. Se dice que la marca se convierte en este caso en una mancha de nacimiento en un bebé que nacerá después.

‘The  Journal of Scientific Exploration’ menciona varios casos de bebés nacidos con manchas correspondientes a las marcas dejadas sobre los cuerpos de sus familiares muertos, entre ellos está el caso de un bebé birmano, que a los dos años también llamó a su abuela de manera peculiar, igual que su difunto marido.

Bebé nacido con balazos

Ian Stevenson, un profesor de Psiquiatría de la Universidad de Virginia, se centró en el estudio de los defectos de nacimiento formados por causas desconocidas.

Uno de esos casos fue el de un bebé turco que, al parecer, llevaba vestigios de la vida de un hombre asesinado con una escopeta de un tiro en la parte derecha de la cabeza. El niño nació con una oreja deformada y la parte derecha facial subdesarrollada, defectos registrados en uno de cada 6.000 y en uno de cada 3.500 bebés respectivamente.

Paciente que ‘mató’ a su hijo y ‘se casó’ con él

Brian Weiss, un psiquiatra de Miami, contó en su libro el caso de una paciente llamada Diane, quien al ser sometida a la hipnosis se recordó como una joven colona norteamericana durante el conflicto con los indígenas. Relató que se ocultaba con su bebé de la persecución de los indígenas cuando ahogó a su hijo por accidente al cubrirle la boca para que con sus llantos no los delatara.

Meses después de la hipnosis, Diane, quien trabaja de enfermera, se enamoró de un paciente suyo que sufría ataques de asma y que resultó tener la misma mancha de nacimiento en forma de media luna que su bebé ‘de la vida pasada’. El doctor Weiss asegura que conoce a varias personas con asma que tienen recuerdos de ahogamiento ‘de la vida anterior’.

Reencarnado y con la misma escritura

Taranjit Singh es un niño indio que desde los dos años de edad decía que su nombre real era Satnam Singh, hijo de Jeet Singh, y que había nacido en otro pueblo a unos 60 kilómetros de su casa.

Relató que era estudiante de noveno curso cuando falleció en un accidente de tráfico, y que llevaba 30 rupias en la cartera y libros que quedaron manchados con su sangre.

Al oír esta historia tan extraña, su padre Ranjit comprobó que en el pueblo mencionado un adolescente llamado Satnam Singh sí fue atropellado por un motociclista. Ranjit se encontró con dicha familia, que le confirmó los detalles mencionados por Taranjit. El último además identificó correctamente a Satnam en las fotos de la familia Singh.

El experto forense Vikram Raj Chauhan comparó la escritura del cuarderno de notas de Satnam con la de Taranjit y las encontró semejantes.

Nacida hablando sueco

El profesor Stevenson estudió a una estadounidense de 37 años de edad, quien al someterse a la regresión parapsicológica pasó a hablar sueco.

La mujer dijo haber sido un ciudadano sueco llamado Jensen Jacoby. Su vocabulario contenía cerca de 100 palabras, pero expertos confirmaron su acento como sueco y el habla como mezclada con noruego.

Entrevistas con los familiares de la mujer excluyeron que hubiera aprendido algún idioma escandinavo.

Memorias de monasterios 

El psiquiatra californiano Adrian Finkelstein narra en su libro ‘Your Past Lives And The Healing Process’ la historia de un niño llamado Robin Hull, quien hablaba en un idioma desconocido con su madre. Un profesor de idiomas asiáticos lo identificó como un dialecto hablado en la región norteña del Tíbet.

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Robin, un niño de edad preescolar, contó haber estudiado hacía muchos años en un monasterio donde aprendió este idioma.   

La historia del niño llevó al profesor a viajar al Tíbet, donde encontró el monasterio descrito por Robin en la cordillera de Kunlun.

Quemaduras de un soldado japonés 

Otra investigación de Ian Stevenson incluye a una niña birmana, Ma Win Tar, nacida en 1962 y quien desde la edad de tres años pasó a identificarse con un soldado japonés capturado por birmanos, atado a un árbol y quemado vivo.

La niña tenía defectos congénitos en ambas manos: su dedo medio y anular de la mano derecha estaban entrelazados y libremente unidos al resto de la mano. Le faltaban varios dedos o tenían anillos de constricción. Su muñeca tenía depresiones similares a las dejadas por una cuerda quemada.

Cicatrices de su hermano

Kevin Christenson murió de cáncer a los dos años en 1979. Una fractura de pierna había causado metástasis y la quimioterapia había sido ejecutada a través de la incisión en la parte derecha de su cuello. Un tumor había causado que su ojo izquierdo sobresaliera y un nódulo sobre su oreja derecha.

Doce años después, la madre de Kevin, quien se había divorciado y vuelto a casar, dio a luz a Patrick, quien desde su nacimiento tenía semejanzas con su hermano difunto. Tenía una señal parecida a una incisión en el lado derecho de su cuello, donde la cánula había entrado en el cuerpo de Kevin.

Lo que es aún más extraño, tenía un nódulo en el mismo lugar donde lo había tenido Kevin. Igual que su hermano, Patrick tenía un problema con su ojo izquierdo, en el que encontrarían leucoma corneal. Cuando Patrick empezó a andar, lo hacía cojeando, aunque no había razones para ello.

De tal padre tal nieto

John McConnell fue letalmente baleado seis veces en 1992. Su hija Doreen dio a luz a un hijo, William, al cabo de cinco años. Los médicos diagnosticaron atresia pulmonar, una malformación congénita de la válvula pulmonar que impide que la sangre se bombee hacia los pulmones para que se oxigene.

El estado de William mejoró tras una serie de cirugías y tratamiento. Lo asombroso es que la patología de William reflejaba los daños que había recibido su abuelo, a quien una de las balas le entró por la espada, perforando su pulmón izquierdo y la principal arteria pulmonar de su corazón.

Un día en su afán para faltar a la escuela, William dijo a su madre: “Cuando eras una niña y yo tu padre, te comportabas mal de vez en cuando, pero nunca te golpeaba”.

Relatos sobre el Preventorio infantil Doctor Murillo de Guadarrama.

Uno de los preventorios más cercanos a Madrid es el Preventorio Doctor Murillo de Guadarrama. Por el pasaron 70.000 niñas entre 6 y 12 años.

Se comenta que durante la estancia de muchas niñas allí, se vieron una cantidad de atrocidades enormes contra las niñas por parte de las (teóricas) cuidadoras y hay sospecha que experimentaban con las niñas, por la cantidad de inyecciones que les ponían y las pastillas que les daban sin estar enfermas. Ahora están empezando a salir al a luz los testimonios de estos niños y niñas que pasaron por allí.

Experiencias de una de las niñas establecidas en dicho preventorio:

Yo estuve en Guadarrama en Febrero del 62, lo primero que recuerdo, nada mas llegar es que nos pusieron un producto en la cabeza para despiojarnos, no importaba si tenias piojos o no, nos lo ponian a todas  y teníamos que llevar el pelo muy corto, nos liaban una toalla a la cabeza y así teniamos que estar varias horas, para mi que tengo psoriasis y la piel muy sensible, era una verdadera tortura, porque aquello picaba una barbaridad, pero si se te ocurria rascarte te pegaban un buen sopapo aquellas señoritas de la falange tan agradables.

Nos hacían ir a misa todos los días en ayunas, yo me mareaba siempre, por el olor de las velas y el incienso, me sacaban casi a rastras y me sentaban en un banco fuera, hasta que acababa la misa, con una buena regañina y diciéndome que iba a ir al infierno, como si fuera culpa mía que me mareara.

Las comidas eran verdaderas torturas pues sienpre habia alguna niña que vomitaba y la hacian comerse sus vómitos.

Teniamos que dormir la siesta todos los días, varias horas obligatoriamente, no podias ir al servicio, aunque no pudieras aguantar, cuando alguna niña no podía aguantar mas y se ponia a llorar venia la cuidadora a darle una bofetada, no podias hablar y casi ni moverte si no bofetada al canto.

Nos castigaban a menudo por cualquier cosa, uno de los castigos consistia en tenernos a todas dando vueltas jugando al corro durante horas y horas, muchas niñas se caían mareadas.
Nos duchaban una vez a la semana, nos ponian a todas desnudas en un pasillo muertas de frio hasta que llegabamos a las duchas, la mayoría de las veces el agua estaba fría, aquello recuerda bastante al holocausto judío. Nos trataban mal, con brusquedad y mucha violencia.

No recuerdo que nos enseñaran nada practico, a mi me tuvieron los tres meses que duraba aquello, haciendo lazadas, debo decir que no puse mucho empeño, pues aun me salen mal.

La correspondencia con nuestras familias era leida por ellas y si había algo que no les gustaba, la rompian y te hacian escribir otra, que ellas mismas te dictaban. Si te enviaban un paquete te lo quitaban y las cartas que recibías, eran leídas por ellas.

Nos daban muy poca agua, aún hoy no entiendo el porque. Nos ponían cantidad de inyecciones, sin saber qué eran ni para qué nos podían tratar, por que no estábamos enfermas, también nos daban cantidad de medicación.

Cuando una vez al mes venian nuestros familiares a vernos, todo cambiaba, nos daban vestidos nuevos, (en la foto con mis hermanas, mi tía, mi hermano y mi madre) la rebequita de algodon era cambiada por una chaqueta de fieltro y las cuidadoras eran simpatiquisimas, pero cuando se iban las visitas, te lo quitaban todo y volvia a ser lo de antes.

Pasabamos mucho frío, pues solo nos daban una rebeca de algodón, mientras ellas llebaban unas grandes capas. Se puede ver en esta foto como ellas, detrás de mi, si llevaban ropa de abrigo, mientras a nosotras no nos daban nada.

Vivíamos con mucho miedo por que si hacías algo mal te ridiculizaban, las mismas cuidadoras te hacían ponerte delante de todas y te insultaban y ridiculizaban por cosas como orinarte en la cama, cuando no nos dejaban ir al baño.

Nuestros padres nos mandaban alli pensando que era bueno para nosotros, y alli te metian tanto miedo que no les contabamos nada al volver. Era un estado de terror lo que vivíamos allí, siempre castigadas, nos pegaban muchísimo, nos alimentaban mal y no tenía ninguna utilidad.